Inefable misterio
(Cuando diga Roberto Calasso e Ingeborg Bachmann irremediablemente voy a pensar en ti)
El editor
está sentado
esperando la muerte.
El tiempo
no sé detiene.
No hay abandono.
No hay olvido.
Solo está
esta maldita
espera interminable.
Algo somete al cuerpo.
Algo irrumpe en el cuerpo.
¿Cual será
su último cuidado?
La última mirada
al renglón.
Riega verbos
corta adverbios
muerde y poda predicados.
Se enternece
entre las espinas de un ensayo.
Fue feroz.
Tráfico historias.
Le cortó la cabeza al hijo
en el momento justo
cuando comenzó
a tener más abortos
que partos.
Los libros
no juzgan
Algo se deteriora
Algo se hunde
Ambigua oscura
Desaparición confusa.
Un fantasma recorrerá
los libros
las bibliotecas
las librerías
quizá
te encontremos ahí
en las palabras cortadas
de doliente poesía

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