Operación: nos está llevando el díablo
No hay dónde correr a dónde ir o guarecerse. Un domingo nos robaron el sueño. La seguridad la han tenido secuestrada. El norte siempre sonaba como un cuento amarillo, peligroso y lejano. Ahora el norte el sur y el aquí son la misma maldita nota roja. No es que nos de miedo la muerte porque somos el pueblo que celebra la muerte. Nos causa una suerte de precaución casi escozor explicarle a los niños que mañana la escuela estará cerrada: el narco está debajo de nuestra cama. Son tiempos para cuidarse del mal tiempo el diablo y sobre todo un fuego cruzado. Se incendia el árido paso de las carreteras y cualquier camino. Y solo nos queda este maldito sentir entre el centro del corazón y la planta de los pies en dónde no hay a dónde correr o ir o guarecerse